La empresa MAE y la sanitaria Aguas Antofagasta (ADASA) han firmado un acuerdo que permitirá el reúso de las aguas residuales de la comuna de Mejillones para la operación del Proyecto Volta. Este proyecto producirá amoníaco verde y busca mejorar la eficiencia hídrica y la sostenibilidad en la Región de Antofagasta.
Un paso hacia la sostenibilidad hídrica en Antofagasta
MAE y ADASA se unen en una alianza estratégica para reutilizar las aguas residuales de Mejillones, suministrando así el agua necesaria para el desarrollo del proyecto Volta. Con este convenio, se construirá una planta de tratamiento de aguas residuales que tratará el 100% de las aguas servidas de la comuna. La construcción de esta planta está prevista para comenzar en 2027, una vez obtenidos los permisos ambientales correspondientes.
“Estamos muy satisfechos de cumplir este compromiso con la comunidad en el marco del desarrollo del proyecto Volta», dijo Gonzalo Moyano, gerente general de MAE. «Uno de nuestros pilares es el uso eficiente de los recursos hídricos y el cuidado medioambiental de la bahía.»
Gonzalo Moyano, Gerente General de MAE
Esta iniciativa se enmarca en la búsqueda de mejorar la calidad de vida de los habitantes de Mejillones y promover la sostenibilidad en la zona. MAE ha estado trabajando en estrecha colaboración con la comunidad durante más de dos años, con el objetivo de implementar proyectos sociales conjuntos que beneficien a la comuna en las distintas etapas del proyecto Volta.
“Este acuerdo comienza a instalarnos en la vanguardia de la eficiencia y sostenibilidad hídrica», destacó Carlos Méndez, gerente general de Aguas Antofagasta. «Estamos muy contentos con esta alianza”.
Carlos Méndez, Gerente General de Aguas Antofagasta
El suministro de aguas residuales provenientes de la planta de tratamiento permitirá abastecer cerca del 80% de los requerimientos hídricos de la primera fase del proyecto Volta. Esta fase contempla la construcción de una planta de producción de amoníaco verde, que contribuirá a la reducción de más de 1 millón de toneladas de emisiones de CO2 al año, equivalente a la contaminación de unos 200.000 vehículos de combustión interna.